Instante

Es un soliloquio encontrado en papel,

Como cartas de amores eternos,

viaja por el túnel del tiempo que nos guarda a todos en la certeza del ayer y la esperanza del mañana.

Las páginas no guardan promesas,

recogen vivencias que tienen la cantidad de años suficientes para albergar un respeto silencioso.

Entre la poesía traída por la brisa que cruza las ramas y hojas del bosque se encuentra: el ciclo;

El círculo que apenas consumido se transforma.

Puedo estar equivocada, también,

Aquí en el cobijo de sentir el cuerpo de mi perro en mi mejilla lo he pensado, entendido,

Quizá el pasado atiende únicamente a la seguridad que le provee su continuo cambio,

Unos días recordamos con dulzura lo que otros con llanto y tiempo después con risa, no todo, pero mucho.

Quizá todo lo que creí de mí es falso. Cambiante,

Como lo que creí de ti.

Finalmente, le guardamos mucha importancia a lo que debe ser un aprendizaje: las memorias.

Mirar al cielo del atardecer, la luna y su sombra, y luego seguir caminando, es precisamente el instante que debe ser,

valer,

y dejar ir.

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